... Mirar hacia el futuro


Una fuente de energía renovableh

La biomasa es una fuente de energía que se renueva continuamente mediante el crecimiento de los árboles, que se desarrollan al acumular carbono que retiran de la atmósfera mediante la energía solar. Por consiguiente, la biomasa no es un combustible destinado al agotamiento como sucede con los combustibles fósiles.

Una energía limpia al servicio del medio ambiente

El protocolo de Kioto obliga a reducir las emisiones apostando por el desarrollo de las fuentes renovables de energía, entre las que la biomasa representa una de las más prometedoras. De hecho, la madera es una fuente energética "CO2 - neutra" al ser la parte de anhídrido carbónico emitido por la combustión la misma capturada por los árboles con la fotosíntesis por lo que regresa a la atmósfera sin alterar el ciclo del carbono. Asimismo, la biomasa no contribuye al efecto invernadero.

Disponible y local... una fuente energética al alcance de la mano

A diferencia del petróleo y del gas, en gran medida importados de países lejanos productores, la biomasa la tenemos bajo nuestros pies, podemos encontrarla a escala local y usarla directamente in situ.

Es buena para el mantenimiento del territorio

El abandono de los bosques es un problema grave en numerosas partes del mundo. Descuidar los bosques comporta el desequilibrio ecológico del sistema forestal, el aumento del peligro de incendios, el menor aprovechamiento del territorio, la disminución de su valor paisajista y el aumento de los riesgos hidrogeológicos. El uso de la biomasa como combustible crea un uso conveniente de los materiales producidos por el mantenimiento de los bosques y, por consiguiente, estimula una nueva gestión forestal inspirada en los principios de la sostenibilidad.

Desarrolla la ocupación

El uso de las biomasas para un objetivo energético crea nueva ocupación y favorece el desarrollo local. Las explotaciones madereras, agrícolas y forestales pueden encontrar en este sector oportunidades importantes de trabajo y rentabilidad en la cadena del suministro del combustible y en la actividad de gestión de las nuevas instalaciones.

No procede solamente de los bosques

La biomasa no procede solamente del bosque, la encontramos en llanuras y en ciudades. La biomasa procede también de los campos, de los setos, de las zonas de matorrales, de árboles forestales de cultivo corto y del verde urbano. Todos ellos son yacimientos que pueden proporcionar cantidades relevantes de combustibles leñosos.

Presenta un nuevo valor político

El uso de biomasa significa una menor dependencia de las importaciones de petróleo y de los países productores, ayuda a mejorar la balanza de pagos con el extranjero, contribuye a afrontar el problema de la acumulación de residuos y da un empuje a la producción de renta local.


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